Coaching y coworking

El coaching es una disciplina que es muy útil para ayudar a solventar problemas y «deshacer nudos». Tal y como lo define la Escuela Europea de Coaching, es el arte de hacer preguntas para ayudar a otras personas, a través del aprendizaje, en la exploración y el descubrimiento de nuevas creencias que tienen como resultado el logro de sus objetivos».

En muchas ocasiones, el que nos puedan, desde fuera, realizar preguntas poderosas nos puede resultar muy útil para avanzar en nuestra carrera profesional.

Pero, ¿cómo podemos relacionar coaching y coworking? ¿Qué me puede aportar? Ahora te lo contamos.

Los beneficios de mezclar coaching y coworking

Un espacio de coworking tiene como finalidad que todos su coworkers consigan lo mejor para su negocio. Por que de esta manera ganan todos: los emprendedores que lo habitan y el mismo espacio. Seguro que en todo espacio de coworking hay personas que se dedican al coaching. O también se pueden organizar eventos y quedadas.

Los beneficios del coaching son múltiples. Desde trabajar el autonocimiento de uno mismo y de su negocio, hasta planificar el camino a seguir para conseguir los objetivos. La intervención de un coach en tu proceso de creación y mantenimiento de tu negocio puede ser clave para lograr tu fin.

En un espacio de coworking existen muchas tipologías de profesionales. Organizar eventos o talleres de coaching para el espacio de coworking genera un dobe beneficio.

Por un lado, se empoderan a los propios emprendedores, ayudándoles a trabajar, pulir y reforzar su idea.

¿Cuáles son los 3 objetivos principales del coaching?


El coaching es una herramienta que busca potenciar el desarrollo personal y profesional de un individuo. Aunque los objetivos específicos pueden variar según el tipo de coaching y las necesidades del coachee (la persona que recibe el coaching), hay tres objetivos principales que suelen ser comunes en la mayoría de los procesos de coaching:

  1. Autoconocimiento: Uno de los pilares fundamentales del coaching es ayudar a la persona a conocerse mejor a sí misma. Esto incluye identificar fortalezas, debilidades, valores, creencias, motivaciones y otros aspectos que influyen en su comportamiento y decisiones. Al lograr un mayor autoconocimiento, el coachee puede tomar decisiones más alineadas con lo que realmente quiere y necesita.
  2. Definición y consecución de objetivos: El coaching está orientado a la acción. Por ello, otro de sus principales objetivos es ayudar al coachee a definir metas claras, realistas y significativas. Una vez establecidos estos objetivos, el coach trabaja junto al coachee para diseñar un plan de acción y superar los obstáculos que se presenten en el camino hacia la consecución de esos objetivos.
  3. Desarrollo de habilidades y potencial: A través del coaching, se busca potenciar las habilidades y capacidades del coachee. Esto puede implicar el desarrollo de habilidades específicas, como la comunicación o el liderazgo, o el fortalecimiento de capacidades más generales, como la resiliencia, la adaptabilidad o la gestión del tiempo. Al desarrollar estas habilidades, el coachee está mejor preparado para enfrentar desafíos y aprovechar oportunidades en su vida personal y profesional.

Cabe mencionar que, aunque estos son tres de los objetivos principales del coaching, cada proceso es único y se adapta a las necesidades y circunstancias del coachee. Por ello, el coaching puede tener muchos otros objetivos específicos, dependiendo del contexto y de los deseos de la persona que recibe el coaching.

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